Partager l'article ! Le Poète Portugais "Antonio Botto"!: Casa do Alentejo em Lisboa Maison d'Alentejo à Lisbonne ANTONIO BOTTO ...

Casa do Alentejo em Lisboa
Maison d'Alentejo à Lisbonne

ANTONIO BOTTO
O mais importante na vida
É ser-se criador – criar beleza.
Para isso,
É necessário pressenti-la
Aonde os nossos olhos não a virem.
Eu creio que sonhar o impossível
É como que ouvir uma voz de alguma coisa
Que pede existência e que nos chama de longe.
Sim, o mais importante na vida
É ser-se criador.
E para o impossível
Só devemos caminhar de olhos fechados
Como a fé e como o amor.
Antonio Botto
Le plus important en la vie
C'est d'être créateur-créer la beauté.
Pour cela il faut la pressentir
Là où nos yeux ne la voient pas.
Je crois que rêver l’impossible
C'est comme entendre une voix de quelque chose
Qui demande existence et nous appelle de loin.
Oui, le plus important dans la vie
C'est d'être créateur.
Et pour l'impossible
Nous devons cheminer seulement avec les yeux fermés
Comme la foi et comme l'amour.
Traduction: Rosario Duarte da Costa
Copyright
30/10/2009
António Thomaz Botto, qui signait António Botto, (Concavada, commune d'Abrantes, Portugal, 17 août 1897 – Rio de Janeiro Brésil, 16 mars 1959), est un poète moderniste portugais.
De famille pauvre (son père était bottier), il dut travailler jeune. Il entra dans l'administration comme employé du gouvernement. En 1924, il voyagea en Afrique et travailla un an en Angola.
En 1917, il publia son premier recueil de poèmes, Trovas. Il édita ensuite Cantigas de saudade (1918) et Cantares (1919). En 1920, il publia Canções (chansons), qui n'eut aucune diffusion. Ce n'est qu'à l'occasion de la deuxième édition en 1922 que le poète Fernando Pessoa écrivit un article provocateur au sujet de ce livre, soulignant l'audace de l'auteur et sa sincérité à chanter ouvertement l'amour homosexuel en véritable esthète. Un scandale public éclata dans la société intellectuelle de Lisbonne, qui assura la renommée à Botto pour le reste de sa vie. Une plainte fut déposée et le livre fut retiré des librairies. Des écrivains défendirent le recueil et l'interdiction fut levée en 1924.
En 1942, il fut renvoyé de la fonction publique pour désobéissance, avoir courtisé un collègue de travail, et pour avoir écrit et récité des poèmes pendant ses heures de travail. Il tenta de se défendre, mais souffrait également d'une syphilis avancée.
Lassé de ses conditions de vie au Portugal, il décida d'émigrer au Brésil. Il donna des lectures de ses poèmes à travers le pays pour financer son voyage, lectures qui obtinrent un grand succès et que louèrent des artistes comme Amália Rodrigues, João Villaret ou Aquilino Ribeiro.
Il mourut après avoir été renversé par une voiture à Rio de Janeiro.
Federico Garcia Lorca.
Fernando Pessoa, definió el poemario Canções como el ejemplo máximo de una nueva conciencia de aceptar la imperfección como un acto único y maravilloso. Este himno al placer y a la belleza física, como también lo llamara en su ensayo António Botto e o ideal estético em Portugal , se considera la obra más importante de una de las voces más originales e (injustamente) poco recordadas de la literatura de expresión portuguesa y universal, el poeta, dramaturgo y cuentista António Botto (1897- 1959)
La biografía de Botto está adornada por el escándalo, la controversia y el elogio de contemporáneos como Antonio Machado, Miguel de Unamuno, Camilo Pessanha, Virginia Woolf, Teixeira de Pascoais, Luigi Pirandello, Stephan Zweig y Rudyard Kipling, quienes lo consideraron uno de los poetas más brillantes de su tiempo, James Joyce, le llamó " poeta do amor e da paixáo. Artista eminentemente ateniense e genial." (Boto 44) André Gide dijo" Vejo e sinto no livro " As Canções de António Boto" -a soberana mensagem de um Poeta genial e único. Predestinado renovador moderno com as raízes da bíblia e dos Evangelhos de um outro Deus." (Boto 73), Federico García Lorca, un poeta cercano a Botto tanto en espíritu como en poesía le llamo: "Mestre, talvez, único no mundo, Escritor, Poeta, e Artista incomparável..." (Boto 199), Gabriela Mistral, también demostró su admiración por el escritor lusitano, cuando expresó "Em António Boto admiro o observador sereno de todas as almas, de todas as vidas, de todos os mundos. Le-lo é aproximarmo-nos da perfeiçao de nos conhecermos melhor se o soubermos bem compreender. A maior sensaçao de beleza foi-me dada pelos extraordinários e tao puros e humildes poemas, em soneto, na cançao, como só ele sabe sentir para escrever." (Boto 233). Para Paul Valéry leer a António Botto era "esquecer Homero e ver um novo Sol na grande poesia da grande humanidade."(Boto 254) y su gran amigo y mentor Fernando Pessoa le consideró "O meu maior mestre na poesia" (Boto 8).
Tanto la vida como la obra de este poeta único parece estar delineada por una emoción. Sus poemas van desde la total euforia del placer, a la expresión más patética y dolorosa de todos los aspectos de la vida, van desde la perdida del amor y la fé, a la observación minuciosa--casi barroca-- del cuerpo masculino; desde la descripción sinestesica de encuentros sexuales, al más autentico narcisismo. La poesía de Botto posee un desarrollo discursivo, que oscila entre la reflexión y el coloquialismo popular, Su poesía está llena de humor, de rabia, de luz, de sexo y sobre todo de música. Botto, uno de los defensores más entusiastas del fado impregnó su obra de la atmosfera del género, entregándole ese sabor a mar, a saudade, a nostalgia; ese gusto de humanidad y de sensualidad plena que caracteriza a la cantiga tradicional lisboeta.
La poesía de Botto es una poesía de ingenuidad naturalista , pero sin los recursos simbólicos de un Alberto Caeiro o la cultura metafórica y la dispersión de imágenes de Mario de Sá-Carneiro. En Botto no hay la pansexual humanidad de Whitman, ni la refinada sensualidad homoerótica de un Kavafis o un Cernuda, pero si hay un canto desmedido a la tolerancia sexual y poética, una ambición libertaria, unas ganas de gritar su sexualidad y un constante enfrentamiento al poder. Botto canta a la canción pura, desenfrenada, al "ligue de esquina", al amor furtivo, al sudor de hombre, a la caricia escondida, al desgarre, al desamor y a la plenitud amorosa; canta lo que otros no quieren cantar o no se atreven a cantar. Botto es la voz --a gritos-- de los que no --tenían-- voz, con Canções se enfrenta al desprecio, a la crítica erosexista, a la ignorancia; a los prejuicios y a las represiones de todo tipo. No hay duda alguna, Botto canta al amor con pasión y desmesura, con ironía y con rabia, con violencia y ternura, pero con una profunda belleza. Sin miedo alguno Botto describe como ningún otro poeta sus fantasías, sus ansias y sobre todo el objeto de su deseo, o de sus deseos. Botto no le teme a la promiscuidad poética, en su obra hay rasgos y mensajes de Lorca, Mistral, Pessoa, Rimbaud, pero eso no tiene importancia alguna, él sabe impregnarle su marca, la marca única de un poeta único, un poeta con voz propia. Botto es un poeta valiente, un poeta-hombre, un poeta-niño, un poeta-alegria, un poeta-dolor, un poeta-poeta, un poeta buscador del tiempo y del deleite, un poeta que se transforma en herida y se revierte en risa, que con su voz de terror sublime y de descarado desenfreno logra transformarnos y hacernos perder en ese laberinto infinito que es la palabra poética.
Los poemas traducidos a continuación forman parte del poemario "As Canções de António Boto"
I
No, Besémonos, apenas,
En esta agonía de la tarde.
Guarda
para otro momento,
Tu viril cuerpo trigueño.
Mi deseo ya no arde
Y este estar cerca de ti
me ha cambiado -Soy Otro-
La niebla de la noche cae.
Ya mal distingo el color dorado
de tus cabellos. -Qué hermoso eres!
La muerte
debía ser
una vaga fantasía!
Dame tu brazo: -Y no pongas-
Ese desmayo en la voz.
Sí, besémonos, apenas!
-¿Qué más necesitamos?
VI
¿Quién abraza mi cuerpo
en la penumbra de mi lecho?
Quién besa mi rostro,
Quién muerde mi pecho?
Quién habla de muerte dulcemente a mi oído?
-Eres tú, señor de mis ojos,
y dueño de mis sentidos.
XXV
Ayer pasé el día
oyendo lo que el mar decía.
Lloramos, reímos, cantamos.
Hablóme de su destino,
de su fado , de su sino.
Después, para
alegrarse
se irguió, y bailando,
y riendo
se puso a cantar
un canto mojado y lindo
Desierto de aguas sin fin.
¡Oh sepultura de mi raza!
¿Cuándo me guardarás?
Él se apartó callado;
yo me aparté más triste
más enfermo, más cansado.
Lejos, el sol, en agonía
de rojo las aguas teñía.
-Voz misteriosa del mar;
¡voz de amor y de verdad!
¡Oh voz moribunda y dulce
de esta mi inmensa nostalgia!
Voz amarga de quien queda,
Trémula voz de quien parte...
.....................................
¡Y los cantos de poetas
son ecos de la voz del mar!
XIV
Todos esos que yo amé
mucho antes de a ti amarte
fueron gradas que subí
para después alcanzarte
Por consiguiente no tengas
celos de lo que pasó
Desde que me doy contigo
ya nadie más me besó.
No vale la pena, créeme,
complicar nuestro destino.
Cuando la vida es eterna
¡Todo puede ser divino!
Bibliografía
Botto, António. As Canções de António Botto. Lisboa: Editorial Presença, 1980.
As Canções de António Boto
Novo, Salvador. Poesía. Ciudad México: Fondo de Cultura Económica, 1994.
Whitman, Walt. Leaves of Grass. New York: Barnes & Noble, 1997.
Raúl E. Romero es canadiense de origen cubano, actualmente vive en New York City, donde se encuentra realizando un Doctorado en literaturas Hispánicas y Luso-brasileñas en The City University of New York, donde también se desempeña como profesor adjunto de literatura y lengua española. Sus artículos y ensayos han sido publicados en diversas revistas de los Estados Unidos, México, Canada, Francia, España, Cuba, Portugal, República Dominicana e Israel. En este momento está trabajando en la elaboración, traducción al español y edición de una antología de Antonio Botto, de la cual este pequeño artículo forma parte.
Regresar a Sincronía Invierno 2000
Regresar a Sincronía Indice General
Derniers Commentaires